Autocuidado en la adolescencia: Cómo acompañar sin Invadir

La adolescencia es un periodo de transición que lleva consigo cambios físicos, cognitivos y sociales. Durante esta etapa, siguen madurando las estructuras del cerebro involucradas en las emociones, el juicio, la organización de la conducta y el autocontrol.
Estos cambios no representan hechos problemáticos, pero cuando los adultos de su entorno tienen pocas herramientas para manejar esos matices, como una comunicación pobre o falta de asertividad, dificultades en el control de los límites o normas, pueden aparecer señales desadaptativas o comportamientos problemáticos.

Si eres madre, padre o tutor de un adolescente, debes saber esto…

Educar sobre el autocuidado implica conocer, respetar y aceptar las formas de comportarse y relacionarse de los adolescentes. Evitar juzgar y dejar que se expresen desde sus preocupaciones es tu labor, así como enseñarles la proporción de sus percepciones.

Los entornos y las rutinas son muy importantes en esta etapa, pues son un apoyo en el proceso de crecimiento. Para crear espacios y entornos seguros, debes procurar un lugar proveedor de escucha, comunicación, armonía y ejemplo.

A medida que los jóvenes crecen, aumenta su actitud crítica y su capacidad de comparar la coherencia de los adultos con sus discursos. Por esta razón, es preciso que realices un trabajo consciente para reconocer tus propios comportamientos y des buen ejemplo.

Para favorecer la construcción de espacios protectores, te recomendamos:

✔ Mantener una buena comunicación, escuchar sin juzgar, evitar minimizar y educar u orientar.

✔ Aceptar y entender las preferencias de los más jóvenes, sus hobbies y gustos.

✔ Hacer visibles y claros los límites, las normas y los lineamientos del comportamiento ético y moral.

✔ Ser coherentes en el discurso y la acción: si pides espacios libres de celular y pantallas, tú, como adulto, también las debes dejar a un lado.

Si eres adolescente…

Ten en cuenta que el autocuidado abarca desde las acciones simples del aseo personal y una alimentación equilibrada hasta la ocupación adecuada del tiempo libre y la realización de actividades de ocio o de socialización con otros pares. Mientras los más activos prefieren los deportes, el baile o las actividades grupales, otros optan por rutinas en solitario o en casa como leer, escuchar música o pasar tiempo en redes sociales.

  • Expresa tus pensamientos o dudas, aunque en ocasiones sea difícil.
  • Escucha los consejos de las personas mayores.
  • Persigue tus sueños, pero apóyate en la experiencia de otros.
  • Distingue de las personas que te rodean cuáles son merecedoras de confianza y en qué proporción.
  • Identifica una persona imparcial, que te escuche sin juzgar, te oriente sin regañar y te brinde completa discreción. Un terapeuta, por ejemplo.

 

CONSEJOS PARA LAS FAMILIAS

Inicie una conversación familiar sobre estrés y salud

Los adolescentes se preocupan por su privacidad e independencia, por lo tanto, habrá ocasiones en las que traten de esconder señales que indiquen que están bajo estrés. El primer paso para ayudar al adolescente a sobrellevar el estrés es hacer que la salud mental sea un tema abierto en su familia.

Los padres y cuidadores que escuchan sin juzgar pueden construir la confianza y el entendimiento que necesitan los adolescentes para manifestar sus preocupaciones y pedir ayuda.

A continuación, presentamos algunas ideas que se centran en prácticas que ayudan a todos las personas a sentirse mejor.

✓ Descanso saludable: La falta de sueño debilita nuestra habilidad para lidiar con las presiones del día a día y muchos adolescentes (y adultos) no duermen lo suficiente. Trabaje con el adolescente para crear rutinas a la hora de dormir que mejoren la relajación y la calma, a fin de conseguir al menos 8 horas de sueño reparador.

✓ Alimentación saludable: Las conversaciones que surgen mientras cocinan, ponen la mesa o comen juntos puede fomentar la conexión (y lo ayudan a detectar señales de que su hijo adolescente necesita). La hora de la comida también le da la oportunidad de hablar sobre el superpoder que tiene la comida saludable para vencer al estrés y aportar nutrientes esenciales.

✓ Actividad física. Está probado que el ejercicio libera tensiones, eleva el ánimo y mejora el sueño. Los padres que disfrutan de un deporte o actividad pueden invitar a sus hijos a participar, mantener la competencia amistosa y enfocarse en la diversión. Las familias que nadan, corren, juegan o caminan juntas obtendrán los beneficios de un estilo de vida activo y entretenido.

✓ Uso saludable de los medios de comunicación. La tecnología vino para quedarse, pero hay cada vez más evidencia de que debemos usarla a consciencia. Es importante mantener el control y supervisión del consumo de pantallas, que sea acotado o centrado en sus intenciones y el contenido, para resguardar la seguridad, la privacidad, la amabilidad, la compasión y otros objetivos compartidos.

Aliente al adolescente a construir una caja de herramientas de cuidado personal

El cuidado personal puede ser prácticamente cualquier cosa que nos calme y nos relaje. Apoye la independencia del adolescente al alentarlo a buscar maneras de relajarse que le funcionen.

Aquí hay una lista de opciones para que ambos comiencen. Muchas de estas técnicas ayudan a evocar la «respuesta de relajación», la forma natural de nuestro cuerpo de recuperarse del estrés.

Estas actividades pueden ser individuales o algo que al adolescente le guste hacer con otras personas. También tenga en cuenta que estas actividades no costosas y pueden comenzar a practicarlas mediante aplicaciones gratuitas o de bajo costos.

Ximena Benvin B.
Psicologa 2° Ciclo y Eneñanza Media.
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